Nombre: Celeste Descent
Categoría: Conjuradora
Alineación: Samael
Raza: Humana
Edad: 17
Esta joven burguesita es la hija de Marian Descent, hermana del embajador de Lucrecio, Varmint. Se crió entre la aristocracia más selecta de Americh, siempre en contacto con las altas esferas de la ciudad gracias a la creciente influencia de su apellido. Recibió la mejor educación, aunque sus profesores particulares solían desesperarse por la falta de interés de la chiquilla en algunas disciplinas. Con el tiempo, sus padres se dieron por vencidos y accedieron a la proposición de Celeste de hacerse autodidacta. A partir de entonces, la joven comenzó a enclaustrarse en la majestuosa biblioteca de la mansión de su tío Varmint, ocupación que compaginaba con el cuidado de su primo Joseph cuando el embajador tenía que ausentarse durante algún tiempo. En una de sus expediciones entre los largos pasajes de la biblioteca, descubrió algunos libros de ocultismo que le fascinaron. Celeste dejó de lado los libros de historia, matemáticas y ciencias, y comenzó a obsesionarse por el mundo de lo sobrenatural. Descubrió, para su sorpresa, que era capaz de usar la magia, así como de atraer a extrañas criaturas desde el otro lado del velo.
A la edad de 14 años, Celeste recibió un encargo por parte de su tío Varmint. Éste había notado que raramente salía de la biblioteca, e incluso llegó a pensar que la chica podría perder el juicio si no cambiaba su rutina. Habló con su hermana Marian, y ambos coincidieron en que a Celeste le vendría bien ver algo de mundo. Por ello, Varmint le pidió que acompañase a Joseph hasta Varja, un largo camino que compartiría con un grupo de mercenarios muy extraño. Las cosas se torcieron más de la cuenta, buscados por Imperio e Inquisición, y terminaron con sus pasos en Moth, en una lucha atroz contra Damaris Astur.
Después de aquello, Celeste se separó de su primo para unirse a Samael, una organización que sería su velo protector frente a aquellos que pretendían destruir cualquier atisbo de magia. En Chaville conoció a la invocadora Kaaria Viento, y tras superar el desafío de iniciación, una extraña mujer elfa la acogió durante los tres próximos años. Su nombre era Dinah, un alto mando de Samael. Con ella aprendió multitud de cosas sobre la magia, las energías místicas y las criaturas sobrenaturales. Realizó para ella varias misiones de protección o escolta de fugitivos, e incluso tuvo que buscar algún que otro artefacto mágico para su anfitriona. Con el tiempo, su experiencia se fue fortaleciendo y terminó por ser una gran experta en el arte de la convocatoria.
Celeste ha vuelto a reunirse con Joseph, después de tres largos años, para una nueva misión aún sin desvelar. Se dirige al Nuevo Continente junto con algunos de sus antiguos compañeros y otros nuevos, a la expectativa de lo que pueda encontrar allí, un mundo totalmente desconocido para ellos.


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