Sol es una organización secreta de comerciantes que desde hace años se interesa en asuntos de índole sobrenatural. Tiene miles de miembros por todo el mundo y son pocas las ciudades importantes que no poseen por lo menos una de sus sucursales. Formalmente, no hay ningún lazo que una a los integrantes de Sol, por lo que en apariencia tan sólo son un grupo de poderosos mercaderes que mantienen provechosas relaciones entre ellos. Sin embargo, todos forman parte de la misma sociedad, de manera que en cierto modo constituyen la primera “corporación” a nivel mundial de Gaïa.
Sus negocios legales incluyen todo tipo de compraventa de mercancías y transportes. Sin embargo, clandestinamente se dedican al tráfico de artefactos sobrenaturales y antigüedades pertenecientes a otras civilizaciones. Por norma general, venden la gran mayoría de los objetos que consiguen a aquellas personas que tienen la capacidad de adquirirlos, pero muy a menudo, también conservan para ellos unos pocos si estos les permiten acrecentar su poder. En su conjunto, el volumen de las operaciones legales e ilegales de Sol mueve aproximadamente casi un doce por ciento de la economía del viejo continente.
La organización fue creada por dos poderosas familias nobles, Delacroix y Steiner, que casi desde los albores del Imperio mantuvieron fructíferos negocios con brujos y criaturas sobrenaturales. Dándose cuenta de que algunos de ellos estarían dispuestos a pagar cualquier precio o a hacer lo que fuese por obtener lo que deseaban, comenzaron a extender sus redes de influencias entre ricos burgueses y pequeños nobles para satisfacer las demandas de sus compradores. No obstante, algún tiempo después se dieron cuenta del increíble poder que habían amasado, y crearon Sol Negro para mantener el orden entre sus subordinados. Actualmente, en Sol rige un sistema de poder piramidal. Las familias Delacroix y Steiner se encuentran en la cúspide de la sociedad y son quienes toman las decisiones más importantes, ejerciendo un dominio absoluto sobre todas sus ramas. Nada de lo que ocurre en la organización se les pasa por alto a ambas familias. Cada territorio o grupo de principados tiene una sede central regida por uno de los directivos de mayor rango, que se ocupa de coordinar las acciones de las distintas sociedades a su cargo. Muchos de estos hombres desean ascender aún más peldaños e igualar a una de las dos casas dirigentes, pero de momento nadie es capaz de retarlas.
Para asegurar sus intereses, Sol tiene a su servicio a todo un ejército privado de mercenarios, algunos de los cuales poseen incluso habilidades sobrenaturales. Habitualmente no emprenden nunca acciones ofensivas, pero no temen realizar verdaderas matanzas si las consideran necesarias. La organización posee cierta influencia en todas las ciudades de libre comercio, y por lo general, siempre tienen a uno o dos miembros de la organización en el consejo de comerciantes, o guardan estrechas relaciones con alguno de ellos. Sus negocios ilegales con elementos sobrenaturales les llevan a enfrentarse de un modo directo con Tol Rauko y, en menor grado, con la Inquisición. En ocasiones, Tol Rauko ha desbaratado más de una de sus operaciones importantes, pero a su vez, Sol también ha sustraído cargamentos enteros que se dirigían a la isla de los templarios.


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